sábado, 4 de julio de 2009

DESPIDOS CON RESPETO, AFECTO Y DELICADEZA

En la situación actual muchas empresas se ven abocadas al despido, a veces indiscriminado, de personal, dicho de otro modo, se ven obligadas a despedir para quitar peso en el coste de personal y sobrevivir de alguna manera.

En estas circunstancias, los empresarios, no deben dejar de pensar que lo que tienen delante son personas, que a su vez mantienen familias y que el sustento lo obtenían, hasta ese momento, de la empresa que los tenía contratados.

Además, los empleados dedican su tiempo a la empresa, “alquilan su tiempo de vida” a un precio mensual, para que se utilice en beneficio de un fin común, la empresa. Por lo tanto han dejado en el tiempo en que han estado trabajando, un trozo de su existencia.

Estos despidos, que se deben a causas de fuerza mayor, deben ser tratados por el empresario con mucha delicadeza, trasladar lo sucedido con respeto y afecto al perjudicado en ese momento es fundamental. Transmitamos que, fundamentalmente, en esencia, somos personas y no nos puede dar igual lo que está sucediendo, muy al contrario, nos apena y aflije tanto como al que cesa en sus funciones.

Por otro lado, no sabemos cuál ha de ser el futuro a medio plazo, sabemos cuál es el inmediato y debemos, por tanto, dejar una puerta abierta a que los destinos se vuelvan a encontrar, si hay posibilidad, en unos meses o en unos años.

Sergio Morales Parra. Como siempre disponible en smorales@gesalmed.com