lunes, 13 de mayo de 2013

EMPRENDER ¿MAL DE MUCHOS O VOCACIÓN DE POCOS?



El emprender un negocio parece ser hoy la solución a todos los males.  Leemos todos los días que hay que ser emprendedor, que la solución está en el autoempleo, etc., cuando la realidad es que, como todo en la vida, este no es un “traje” que a todos quede bien.

Me voy a permitir dejar unos puntos, muy básicos, para la reflexión, antes de tomar la decisión de ser un emprendedor:

1. ¿Qué valoras de tu labor profesional, esa que se puede convertir en el motor de tu aventura emprendedora?.- Evalúa este punto desde una perspectiva lo más objetiva posible. Saber qué es lo que uno puede hacer bien y tiene posibilidades de desarrollar es el primer punto y conocer si eso ha sido punto de partida en otros negocios de otros emprendedores también. En ocasiones nos empeñamos en aportar a la economía de un municipio algo que nadie valora ni encuentra úTIL, aunque nosotros le demos mucha importancia, el mercado debe, además, confirmar que demanda ese tipo de servicio o de producto.

2. ¿Qué te singulariza?.- Para el éxito de un proyecto de emprendedor encontrar qué es lo que nos va a singularizar es básico. Si, como en algún caso me he encontrado, vamos a considerar que “somos uno más”, no merece la pena el esfuerzo, terminaremos cerrando como uno más.

3. ¿Quiénes y cuántos son ya clientes reales tuyos?.-  Si ya hay personas que confían en ti, en tu buen hacer, conocen tu labor profesional por tus experiencias laborales anteriores, han tenido la ocasión de confiarte proyectos, informes, compras, etc., entonces tienes un camino recorrido, puedes permitirte dar el paso. Si partes de cero piénsalo dos veces.


4. ¿Qué posibilidades de crecimiento tiene ese núcleo de negocio?.- Hace unos días tuvimos una entrevista con un posible emprendedor que nos planteaba que iba a poner un negocio con una línea de trabajo, que ya estaba abandonada por el sector, o sea, posibilidades de crecimiento bastante difíciles. Este sería un caso de ir contra corriente. Revisa el negocio en el que has pensado, piensa si nace abocado a la desaparición o, por el contrario, está en auge.


5. ¿Cuánto dinero necesitas para tu primer año de vida si no vendieras nada?.- Haz cuentas contando con que el primer año no vas a facturar nada, ese es el dinero que necesitas para empezar a esperar la madurez de tu empresa, para conocerla bien, sus ciclos, soportar el periodo de darte a conocer a nuevos clientes, campañas publicitarias, etc.

6. ¿Te acompaña alguien en la aventura?.- Si puedes, no emprendas solo. Necesitamos personas junto a nosotros que compartan nuestro proyecto, nuestras ilusiones y nuestra motivación. Personas con las que poner en común ideas de evolución del negocio, contrastar opiniones, generar nuevas ideas, etc.

Esto no es un DECÁLOGO, son algunas reflexiones que siempre hago que aquellos que vienen a consultarnos, se planteen antes de empezar a decir que son emprendedores. Después tendrán muchas otras cosas que solucionar, la estrategia, la definición del producto o servicio, etc., pero nada de eso será posible si no  procuran resolver estos puntos principales.

Como siempre a vuestra disposición en smorales@gesalmed.es