jueves, 17 de enero de 2013

DEJARNOS TIMAR EN MOMENTOS DE DESESPERACIÓN


Son muchas las situaciones en la vida en la que la desesperación no nos deja ver con claridad y objetividad los caminos que podemos recorrer. Así en muchos casos nosotros mismos conducimos nuestros pasos a un “callejón sin salida”.

Lo peor de estas difíciles situaciones es que siempre hay “lobos” al acecho, “aprovechados” que simplemente buscan el momento de cruzarse en nuestro camino para hacer “su agosto”, enmascarados en forma de “solución a tu futuro”.

La difícil situación por la que pasan muchas familias o, en otros casos, muchas empresas, les lleva a confiar su futuro en empresas de “milagros financieros”, de esas que se anuncian indicando:
“Resuelva sus problemas de financiación en 24 h. y sin gastos”
“Le damos soluciones aunque tenga Vd. un registro en el ASNEF, RAI, etc.”
“Unificamos sus deudas para que pague mucho menos cada mes”

El timo empieza cuando en los preliminares ya nos indican que nos costará una pequeña cantidad iniciar el expediente, así que lo de “sin gastos”, empieza a ser una mentira, esto lo hacen una vez que han comunicado al futuro cliente que su situación es viable en un 90%. Movidos por la necesidad los futuros clientes acceden al ingreso de una pequeña cuota de 250€, 300€ en otros, o bien 800€ en el caso de empresas, 1.000 € en otros casos, etc.

A partir del ingreso empieza un pequeño calvario de solicitud de documentos que uno difícilmente tiene a mano, en otros casos, en el de las empresas, que sí que lo tienen habitualmente a mano, se llega en un mes a indicar que todo es posible y que ahora hay que firmar el contrato y aquí viene lo bueno, simplemente por salud mental, uno no puede firmar un contrato con unas “condiciones leoninas”, puestas así precisamente para que el cliente no acceda a la firma.

En muchas ocasiones, en GESALMED,  hemos recibido consultas empresariales y profesionales sobre este asunto y siempre dejamos claro que hay que investigar mucho sobre la entidad que nos está ofreciendo la solución porque es muy probable que estén cayendo en una red que no persigue otra cosa que ingresar unas cuotas al mes, sin más trabajo ni resultado favorable para el cliente.

La desesperación es la peor consejera, así que sugiero que quien se encuentre así recurra a personas de confianza antes de entrar en este tipo de “milagros financieros”.

Como siempre quedo a vuestra disposición en smorales@gesalmed.es